Javier Milei empoderó a la Secretaría de Inteligencia a cargo de Santiago Caputo con atribuciones […]
Publicado el 02/01/2026 por Ezequiel Rudman

Javier Milei empoderó a la Secretaría de Inteligencia a cargo de Santiago Caputo con atribuciones sin precedentes que le permitirán incluso hacer contrainteligencia dentro de los organismos públicos del Estado. De acuerdo al decreto de necesidad y urgencia publicado en el Boletín Oficial, y que deberá ser validado por el Congreso, la reforma busca profundizar y ordenar el Sistema de Inteligencia Nacional, sobre la base de los cambios ya introducidos por el Decreto 614/24, mediante modificaciones a la Ley 25.520.
El objetivo central es mejorar la integración, especialización, eficiencia, control y legitimidad del sistema. La disposición asigna incluso un área de ciberseguridad que estará a cargo de la jefatura de gabinete, incluyendo así en el esquema también a Karina Milei y Manuel Adorni.
Desde la Casa Rosada aseguraron que los objetivos centrales son:

Principales ejes de la reforma
Se crea un ámbito de integración funcional permanente, bajo conducción de la SIDE, para compartir inteligencia entre todos los organismos especializados del Estado. Permite incorporar conocimientos sectoriales clave (económicos, sanitarios, tecnológicos, climáticos, comunicacionales, etc.) al análisis estratégico nacional, en un contexto global de disputas complejas y multidimensionales.
Se establece una red de información de organismos estatales que aportarán a la SIDE datos relevantes, aunque no produzcan inteligencia en sentido estricto. Amplía el horizonte informativo del sistema y mejora la base de análisis estratégico.
Se distingue claramente:
La Agencia de Seguridad Nacional se reorienta exclusivamente a la contrainteligencia, evitando superposición con la Policía Federal y dejando la investigación criminal en manos de las fuerzas de seguridad.

Se define con claridad que la contrainteligencia apunta, de forma preventiva, a detectar y analizar:
Se adapta el marco normativo a las nuevas formas de amenaza tecnológica, política y cognitiva.
Se habilita formalmente que la inteligencia pueda solicitar apoyo técnico o logístico de Fuerzas Armadas, fuerzas federales y policías, sin confundir funciones, para optimizar recursos y capacidades (sensores, plataformas, medios técnicos).
Se elimina la superposición histórica:
Esto fortalece la inteligencia militar conjunta, elimina duplicaciones y mejora la articulación con la inteligencia nacional.
La División de Asuntos Internos pasa a denominarse Inspectoría General de Inteligencia, con mayores atribuciones para:
Los titulares de los órganos desconcentrados serán designados por el Secretario de Inteligencia, reforzando la conducción jerárquica y el control interno del sistema.
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