La decisión de la Justicia abrió otra disputa entre distintas tribus. Qué camino tomarán.
Publicado el 26/04/2026 por Juan Pablo Kavanagh

Como contó EDT, la decisión de judicializar la reforma laboral no fue compartida por todo el arco sindical. La CGT siempre se mostró convencida de ir a tribunales para suspender la normativa. Pero aquellos sectores más combativos, como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) o la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), ya salieron a cruzar la estrategia cegetista y recalentaron la disputa.
Rodolfo Aguiar, el secretario general de los estatales, fue muy claro para pegarle a la calle Azopardo sin mención explícita: “Siempre fue un error que el Plan A para derrotar la reforma laboral sea la judicialización”.
“No se puede confiar en una Justicia parcial y completamente subordinada al poder político y al poder económico real. Los trabajadores tenemos que ser artífices de nuestro propio destino. Nuestra suerte no puede quedar en manos de jueces y fiscales que tienen doble apellido y son hijos de la última dictadura militar”, agregó el referente estatal.

Puertas adentro, el líder sindical le sigue reprochando a lo popes del principal colectivo gremial que no hayan movilizado junto con ATE y la UOM los días de debate parlamentario del proyecto. Piensa que con mayor presión en las calles, el resultado podría haber sido otro.
En la CGT lo cruzan con fuerza. Dicen que el hecho de protestar de manera permanente lleva a un desgaste total y que hoy movilizar trabajadores no es fácil. “Hoy hay mucho miedo de perder la fuente de empleo, hay más descuente de días y a las pymes las matas. Los empleados no son como juguetes que los sacas y los pones como se te de la gana”, dice ante EDT un miembro de la mesa chica de la central obrera, enojado con un Aguiar que “hace cualquier cosa”.
Bajo este marco, la calle Azopardo confirmó que apelará la decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que restituyó la vigencia de la normativa. A su vez, en la conducción remarcaron que mantendrán la estrategia de cuestionar el núcleo de la controversia, centrado en la eventual constitucionalidad de los artículos incluidos en la denominada “modernización laboral”.

«Este rechazo lo vamos a plantear en la marcha el 30 de abril, en la víspera del Día del Trabajador, cuando vamos a reivindicar nuestros reclamos y una crítica fuerte a la modernización laboral del Gobierno», anticipó Andrés Rodríguez, jefe de UPCN, uno de los cerebros de la CGT.
Por lo bajo, distintos referentes dijeron que el objetivo será avanzar sobre el eje sustancial del planteo, con la intención de demostrar la posible inconstitucionalidad de una porción significativa del articulado incluido en la iniciativa legislativa.
Hay algo más: dicen que el recurso extraordinario por parte del oficialismo ante la Corte Suprema “contribuyó a acelerar de manera indirecta” los tiempos de intervención del tribunal de alzada. De todas maneras, como dice un funcionario de relevancia de La Libertad Avanza y Rodríguez, todo terminará en la Corte Suprema de Justicia.
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