El órgano que gestó el oficialismo para analizar reformas de distinto tipo está plagado de peleas y no muestra consensos. La pata sindical, con deseos de abandonar.
Publicado el 20/10/2025 por Juan Pablo Kavanagh

Desde su primera reunión, el 24 de junio pasado, el Consejo de Mayo suma encuentros de carácter mensual y muy pocos acuerdos. El órgano que reúne a representantes de las provincias, el Ejecutivo, el Congreso, empresarios y sindicatos se armó para trazar propuestas de reformas estructurales pero solo suma posiciones muy encontradas y tensión. Y con la posibilidad firme de que un miembro pegue un portazo.
Según pudo saber este medio, tras el quinto cónclave que se realizó el lunes en el despacho del jefe de Gabinete Guillermo Francos, los desencuentros se volvieron habituales y no hay un horizonte de pacto. Por ejemplo, aparecen discusiones sobre la necesidad de iniciar una reforma laboral, una idea que alimentan el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en representación del Ejecutivo, y el presidente de la UIA, Martín Rappallini, en representación del empresariado.
Pero Gerardo Martínez, la cara de los gremios, y uno de los principales articuladores de la CGT, se opone de manera terminante. Ante dirigentes de la central obrera, ya expresó en varias oportunidades que el Gobierno no tiene los consensos necesarios para avanzar en los cambios que pretende, carece de credibilidad y “chicanea” a Rappallini. Lo acusa de “fomentar el trabajo esclavo” y que los colectivos sindicales no van a tolerar perdida de derechos y menos en el actual contexto económico.

Sturzenegger mastica bronca cada vez que asiste. No es amigo de los entendimientos y quiere avanzar a una velocidad máxima en muchas modificaciones en material laboral. Entiende que el capítulo dedicado al empleo en la Ley Bases “quedó corto” y que hay que continuar quitando regulaciones para contratar y despedir. Desde su visión, es el único camino para la generación de empleo genuino. El titular de a UIA va en la misma dirección. Sobre todo, apunta Rappallini, se debe terminar con la industria del juicio “que azota” a las pymes.
Ante semejantes desacuerdos, el hombre fuerte de la CGT está analizando seriamente en pegar el portazo. Siente que pierde el tiempo y las discusiones están en un pantano. Muchos de sus pares cegetistas lo comprenden y ven como razonable que después del 26 de octubre anuncie su partida.
Cornejo, un aliado electoral del oficialismo, tampoco se siente cómodo. Pide rediscutir un nuevo esquema de coparticipación y en el Gobierno no tienen ni la menor intención de avanzar en esa línea.
De hecho, Javier Milei ya dijo que cada provincia debe arreglarse con sus recursos sin dependencia alguna de los fondos de Nación.

Bajo este marco, en el acta de reuniones se visualiza la cantidad de puntos con visiones encontradas que tienen Francos, quien encabeza las reuniones, los mencionados Sturzenegger, Martínez, Cornejo y Rappallini; la senadora nacional, Carolina Losada; el diputado nacional, Cristian Ritondo; y la secretaria técnica del Consejo de Mayo, Cecilia Domínguez. También participan la secretaria de Energía, María Tettamanti; y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne. En tanto, posteriormente, se suman el diputado nacional, Martín Maquieyra; la secretaria de Comercio Exterior de Santa Fe, Georgina Losada; y el director ejecutivo y economista jefe de la UIA, Diego Coatz.
En su acta fundacional, el Consejo de Mayo pretende “elaborar un informe a fin de año con propuestas legislativas y reformas sobre cada uno de los 10 ejes incluidos en el acuerdo firmado el 8 de julio de 2024 en Tucumán por el Presidente Javier Milei y 18 gobernadores”. Un objetivo demasiado ambicioso y por el momento difícil de alcanzar.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.