Jueves 23 de Abril del 2026

El Gobierno acelera contactos internos y externos y se ilusiona con tener su primera victoria contundente

Tras las turbulencias, el oficialismo luce amalgamado para tratar de conseguir el Presupuesto 2026. Los interrogantes que aparecen ante las reformas.

Publicado el 19/11/2025 por Juan Pablo Kavanagh

Amalgamado. Unido. Sin ruidos internos. Así luce el gabinete de Javier Milei, reconfigurado tras las salidas de Guillermo Francos y Lisandro Catalán y con los ingresos de Manuel Adorni y Diego Santilli. La plana mayor del elenco libertario trabaja bajo la órbita de Karina Milei, la gran ganadora de las modificaciones, con el objetivo de aprobar, lo antes posible, el Presupuesto 2026. ¿Las reformas? Aparecen en segundo plano, por el momento, con cuestiones por resolver.

Este martes, la mesa política que lidera la hermana del Presidente comenzó a delinear la estrategia para conseguir la sanción de la ley de leyes. Estuvieron el ministro coordinador, el del Interior y Patricia Bullrich. El primer contacto fue positivo, dicen en la administración Milei que decidió que no haya foto del cónclave. Apareció un integrante de La Libertad Avanza que no suele ser parte de esa mesa, Luis “Toto” Caputo, el ministro de Economía por un motivo esencial: es el hombre que debe autorizar una apertura de fondos que tanto piden los gobernadores.

En medio de las reuniones entre Santilli y los mandatarios provinciales, sedientos de dinero para obra pública por ejemplo y/o financiamiento de cajas previsionales (ANSES dispone de 122 mil millones para dicho fin que nunca se tocaron), las miradas se posan sobre el jefe de Hacienda. Que, por el momento, no mostró mucha voluntad para desplegar presupuestos que tengan como destino las arcas provinciales. Sencillamente, porque quiere cuidar las cuentas fiscales a como de lugar.

Pese a esta idea fija que tiene el ex integrante del equipo de Mauricio Macri, avalado por Javier Milei desde ya, en la Casa Rosada estiman que a algún tipo de acuerdo con las provincias se va a alcanzar. Pero hay quienes advierten que esos pactos contarán con algunos pedidos de retribución.

Por ejemplo, que Nación preste financiamiento o avale créditos de carácter internacional, como el que utilizará Mendoza para obras destinadas al agua potable, si los distritos se hacen cargo exclusivamente de los trabajos. Como los dedicados a rutas nacionales o viviendas. En LLA, dicen que este sistema “les conviene” a los gobernadores y los reclamos podrán apaciguarse. De paso, los dirigentes del interior prestarán su visto bueno al proyecto de ley de leyes en sesiones extraordinarias, con el recambio legislativo que se consagró luego del arrasador resultado violeta de las elecciones del pasado 26 de octubre.

Luego de asegurarse los respaldos para la iniciativa que calcula ingresos y egresos, el Gobierno va a buscar aprobar la reforma laboral. Aunque todavía quedan algunas dudas. Si bien el espacio violeta promete una “modernización” de la legislación y que la mayor cantidad de las partes involucradas quedará conforme, como el sindicalismo y los empresarios, lo cierto es que todavía hay un borrador. Un texto que se sigue modificando prácticamente a diario en el que intervienen los equipos técnicos del ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que lidera Federico Sturzenegger, y la secretaria de Trabajo, de Julio Cordero.

Hay varios puntos por pulir y, por ahora, avanza la idea de limitar el alcance de los convenios colectivos de trabajo. Lo determina el artículo dos del proyecto, para que la ley no alcance al empleo público (como dijo Bullrich en su pelea contra el jefe de ATE, Rodolfo Aguiar), el trabajo agrario, el régimen de casas particulares, los vínculos comerciales regidos por el Código Civil y Comercial y a los servicios personales de transporte, reparto y mensajería mediante plataformas tecnológicas.

De este modo, se indica qué actividades quedarán sujetas a regímenes propios. También, aparece la creación de un sistema unificado de registración mediante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y se permite que el empleador modifique formas y modalidades de la prestación siempre que no cause perjuicio material o moral. En el oficialismo se atajan y anticipan que no es la versión definitiva ya que debe consultarse con los empresarios de la UIA por ejemplo, una parte activa del Consejo de Mayo.

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